Este pesto es una versión fresca, cremosa y diferente del pesto clásico. En lugar de piñones lleva pipas peladas, que son más económicas y fáciles de encontrar; la piel amarilla del limón aporta aroma; el yogur griego da cremosidad; y unas fresas añaden un punto afrutado, ácido y ligeramente dulce que queda muy bien con pasta, ensaladas, bocadillos o carnes.
Es una salsa rápida, versátil y perfecta para aprovechar ingredientes que tengas por casa.
Ingredientes
Para 3-4 raciones:
- 40 g de pipas peladas
- 40-50 g de queso parmesano rallado
También puedes usar queso curado rallado - La ralladura de 1 limón
Solo la parte amarilla, sin la parte blanca - 2 o 3 fresas
- 1 yogur griego natural
- 4-5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
Opcionales para darle otro toque:
- Unas hojas de hierbabuena o menta
- Albahaca fresca
- Perejil
- Unas gotas de zumo de limón
- Ajo, si quieres un sabor más potente
- Chile, cayena o pimentón picante si buscas un punto más atrevido
Cómo hacer pesto cremoso de pipas, limón y yogur
Primero, lava bien el limón y ralla solo la parte amarilla de la piel. Evita la parte blanca, porque puede aportar amargor.
En un vaso batidor o procesador de alimentos, añade las pipas peladas, el queso parmesano o queso curado rallado, la ralladura de limón, las fresas, el yogur griego, el aceite de oliva, sal y pimienta.
Tritura hasta obtener una salsa cremosa. Puedes dejarla más fina o con algo de textura, según el uso que le quieras dar.
Prueba y ajusta. Si la quieres más fresca, añade unas hojas de menta o hierbabuena. Si la quieres más intensa, añade más queso, pimienta o un poco de ajo. Si la quieres más ligera, puedes añadir unas cucharadas de agua fría o, si la vas a usar con pasta, un poco del agua de cocción.
Cómo usarlo con pasta
Una de las mejores formas de utilizar este pesto es con tallarines, espaguetis, macarrones o pasta corta.
Cuece la pasta en abundante agua con sal. Antes de escurrirla, guarda un poco del agua de cocción. Mezcla la pasta caliente con el pesto y añade poco a poco esa agua hasta que la salsa quede más fluida y se agarre bien a la pasta.
El almidón del agua de cocción ayuda a estirar la salsa y a dejarla más cremosa sin necesidad de añadir más aceite o yogur.
Ideas para aprovechar este pesto
1. Con pasta
Funciona muy bien con tallarines, espaguetis, fusilli, rigatoni o gnocchi. Puedes añadir pollo, salmón, tomates cherry, calabacín salteado o queso extra por encima.
2. En ensaladas
Puedes usarlo como aliño cremoso para ensaladas de pasta, ensaladas verdes, ensaladas con pollo, tomate, queso fresco o frutas. Si queda muy espeso, aligéralo con un poco de agua, zumo de limón o más aceite.
3. Como salsa para hamburguesas
Queda muy bien en hamburguesas de pollo, ternera, cerdo, vegetales o pescado. Aporta frescor, cremosidad y un punto diferente al típico ketchup, mayonesa o salsa de yogur.
4. En sándwiches y bocadillos
Úsalo como untable en sándwiches, wraps, bocadillos o tostas. Combina especialmente bien con pollo, pavo, jamón cocido, queso curado, mozzarella, tomate, rúcula o berenjena asada.
5. Con verduras asadas
Puedes ponerlo sobre berenjena, calabacín, zanahoria, boniato, coliflor, brócoli o pimientos asados. Es una forma fácil de convertir unas verduras sencillas en un plato más sabroso.
6. Como dip para picoteo
Sirve el pesto en un cuenco y acompáñalo con pan tostado, crudités de zanahoria, pepino, nachos, picos, crackers o regañás.
7. Con pescado
Va muy bien con salmón, merluza, bacalao, dorada o lubina. Puedes añadirlo al final, ya fuera del fuego, para que mantenga el frescor del yogur y del limón.
8. Con carnes blancas
Úsalo como salsa para pollo a la plancha, pavo, brochetas o filetes empanados. También puede servir como base para rellenar wraps o fajitas.
9. En bowls saludables
Puedes usarlo en bowls con arroz, quinoa, patata cocida, verduras, pollo, huevo duro, legumbres suaves o queso. Aporta sabor y une todos los ingredientes.
10. Como base para tostas
Úntalo sobre pan tostado y añade tomate, anchoas, queso, huevo, aguacate, salmón ahumado o verduras asadas.
Trucos para que quede mejor
Tuesta ligeramente las pipas en una sartén sin aceite antes de triturarlas. Ganarán aroma y sabor.
No te pases con la ralladura de limón si el limón es muy grande. La idea es que perfume la salsa, no que domine todo el plato.
Añade las fresas poco a poco. Con 2 o 3 es suficiente para dar un toque afrutado sin convertir la salsa en algo dulce.
Si lo usas con pasta, no calientes directamente el pesto en la sartén durante mucho tiempo. Mejor mezclarlo con la pasta caliente y un poco de agua de cocción.
Si quieres una versión más intensa, añade medio diente de ajo. Si quieres una versión más suave y fresca, usa menta, hierbabuena o albahaca.
Conservación
Guarda el pesto en un tarro cerrado en la nevera durante 2 o 3 días. Al llevar yogur griego y fresas, conviene consumirlo pronto.
Antes de usarlo de nuevo, remueve bien y ajusta la textura con un poco de agua, aceite o zumo de limón.
Variaciones fáciles
Para una versión más fresca, añade menta o hierbabuena.
Para una versión más clásica, usa albahaca y elimina las fresas.
Para una versión más potente, añade ajo y más queso curado.
Para una versión más ligera, reduce el aceite y añade un poco más de yogur.
Para una versión más dulce y afrutada, añade una fresa extra y úsalo en ensaladas o tostas con queso.
Este pesto de pipas, limón, fresas, queso y yogur griego es una salsa cremosa, económica y muy versátil. Sirve para pasta, ensaladas, hamburguesas, sándwiches, verduras, carnes, pescados o tostas. La clave está en equilibrar el punto graso del aceite y el queso con la frescura del limón, el yogur y las fresas.




