La forma más sencilla (y rica) de aprovechar muchos calabacines
Cuando tienes muchos calabacines, siempre llega la misma pregunta:
¿y ahora qué hago con todo esto?
En casa, la respuesta estaba clara. Mi yaya Ernestina llevaba años resolviendo ese “problema” con una receta tan simple como brillante. Nada de cremas sofisticadas ni inventos raros. Solo calabacín, sal, aceite, ajo y tiempo.
El resultado no es un salteado ni un puré al uso, sino una pasta de calabacín concentrada, melosa, llena de sabor, que se puede comer tal cual o usar como base para un montón de platos distintos durante varios días.
Una receta de las que se hacen una vez y te solucionan muchas comidas.
Ingredientes
- 4 o 5 calabacines medianos
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo (enteros o picados, al gusto)
No hace falta nada más.
Cómo hacer pasta de calabacín paso a paso
- Pela y lava bien los calabacines.
- Córtalos en rodajas más o menos finas, sin obsesionarte.
- Ponlos en un colador grande, añade sal y mézclalos bien.
- Déjalos reposar unos 20 minutos para que suelten toda el agua.
- Pasado ese tiempo, apriétalos bien con las manos para eliminar el máximo de líquido.
- En una sartén amplia, añade un poco de aceite de oliva y los ajos.
- Incorpora el calabacín y cocina a fuego medio, removiendo sin parar.
- Cocina durante unos 40 minutos, con paciencia.
- Poco a poco, el calabacín se irá rompiendo hasta formar una pasta espesa y untuosa.
Aquí está la clave: tiempo y vuelta que vuelta.
Qué consigues con esta receta de calabacín
- Eliminar el exceso de agua del calabacín
- Concentrar su sabor
- Conseguir una textura perfecta para usar como base
- Cocinar una sola vez y aprovechar durante días
- Resolver muchas recetas con calabacín sin repetir plato
Es una receta ideal cuando tienes huerto, compras de más o simplemente quieres cocinar con cabeza.
18 ideas diferentes para usar esta pasta de calabacín
Para comerla tal cual o casi
- Recién hecha, con un chorrito de buen aceite
- Fría, mezclada con mayonesa para canapés
- Con yogur natural y limón como dip
- Sobre una tostada con sardinas o anchoas
- Como relleno o untable de un bocadillo vegetal
Para platos principales
- Salteada con pasta y un poco de queso rallado
- Como relleno de empanadas caseras
- Para hacer una tortilla jugosa de calabacín
- Mezclada con huevo y al horno tipo pastel salado
- Como base para una pizza vegetal
Para acompañar y transformar
- Guarnición de pescados a la plancha
- Acompañamiento de carnes blancas
- Relleno de berenjenas o pimientos
- Mezclada con cebolla pochada para revueltos
- Como base de una salsa vegetal suave
Para aprovechar aún más
- Mezclada con arroz blanco ya cocido
- Para rellenar crepes salados
- Como interior de croquetas de verduras
Con una sola elaboración, tienes soluciones para media semana.
Preguntas frecuentes sobre la pasta de calabacín
¿Cuánto tiempo se conserva la pasta de calabacín en la nevera?
Bien guardada en un recipiente hermético, aguanta entre 3 y 4 días en la nevera sin problema.
Si ves que suelta algo de líquido, basta con removerla antes de usarla.
¿Se puede congelar la pasta de calabacín?
Sí, se puede congelar.
Lo ideal es hacerlo en pequeñas porciones, ya que luego es más fácil usar solo la cantidad que necesitas.
Al descongelar, puede soltar un poco de agua, pero el sabor se mantiene muy bien.
¿Hace falta pelar el calabacín para esta receta?
No es obligatorio, pero pelarlo ayuda a conseguir una textura más fina y homogénea, que es justo lo que se busca en esta receta.
Si el calabacín es muy tierno, puedes dejar parte de la piel.
¿Por qué hay que salar y dejar reposar el calabacín antes de cocinarlo?
Este paso es clave.
La sal hace que el calabacín suelte gran parte de su agua, lo que permite:
- Reducir el tiempo de cocción real
- Concentrar el sabor
- Evitar que quede hervido en vez de pochado
Sin este paso, la pasta no queda igual.
¿Se puede hacer sin ajo?
Perfectamente.
El ajo aporta fondo, pero la receta funciona igual sin él.
También puedes sustituirlo por cebolla, puerro o nada en absoluto.
¿Es lo mismo que un puré o una crema de calabacín?
No.
Aquí no se tritura ni se añade líquido.
Es una pasta rústica, más concentrada, pensada para usar como base en otros platos.
¿Qué tipo de sartén es mejor para hacerla?
Una sartén amplia y de fondo grueso.
Cuanto más espacio tenga el calabacín, mejor evapora el agua y más fácil es conseguir la textura final.
La cocina de antes que sigue funcionando
Esta receta no va solo de calabacín.
Va de entender el producto, quitarle el agua, respetar los tiempos y sacarle partido.
Es cocina de abuela, de yaya, de la que no falla.
Y de la que, curiosamente, cada vez apetece más hacer, recetas que pasan de generación en generación.




