Habichuelas con perdiz
Si hay un guiso con carácter y sabor de antaño, es este. Un plato que huele a tradición, a cocina a fuego lento y a abuelas que saben lo que hacen. Aquí tienes la receta con todo lujo de detalles.
Cómo hacerlo
Lee todos los pasos antes de empezar. Así tendrás claros los tiempos y el punto crítico de cada fase.
La noche anterior, deja las judías blancas en remojo en agua fría. Esto las ablandará y hará que se cocinen mejor.
Al día siguiente, escúrrelas y ponlas en una olla grande con agua limpia.
Añade las 3 hojas de laurel, 1 cebolla pelada y entera y los 2 tomates enteros.
Cuece todo a fuego lento durante 1 hora, removiendo de vez en cuando y "asustando" las judías (añadiendo un chorrito de agua fría cuando rompan a hervir para que no se despellejen).
Mientras las habichuelas se cuecen, en otra cazuela, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
Pica la media cebolla restante y sofríela hasta que esté doradita.
Añade la perdiz entera y márcala bien por todos lados hasta que coja color.
Espolvorea con el pimentón y una pizca de pimienta negra molida. Remueve rápido para que el pimentón no se queme.
Añade la perdiz y su sofrito a la olla de las habichuelas.
Cocina todo junto a fuego lento durante 1 hora más, para que los sabores se mezclen y la carne se vuelva melosa.
Saca la cebolla cocida, los tomates y una pechuga de la perdiz. Tritúralo todo bien y devuélvelo a la olla. Esto hará que el caldo quede más trabado y con más sabor. ¡Puro manjar!
Deja reposar el guiso de un día para otro. Esto es clave para que todos los sabores se asienten y quede espectacular.
Si hay un guiso con carácter y sabor de antaño, es este. Un plato que huele a tradición, a cocina a fuego lento y a abuelas que saben lo que hacen. Aquí tienes la receta con todo lujo de detalles.
Consejos para que te salga de escándalo
✔ Si te gusta más espeso, machaca unas pocas judías antes de servir.
✔ El toque final: un chorrito de aceite de oliva crudo al servir y una gindilla.
✔ Para un extra de sabor, puedes añadir un hueso de jamón durante la cocción o una pastilla de Avecrem.
💡 Maridaje: Un buen vino tinto, como un Senda 66 Bobal de bodegas la Candelaria de Casas de los Pinos, le irá de perlas a este guiso.
¡Ahora sí, ponte el delantal y a disfrutar cocinando como los de antes! Si te animas a hacer esta receta, dime qué tal te ha salido. 😋




