Habichuelas con perdiz

Si hay un guiso con carácter y sabor de antaño, es este. Un plato que huele a tradición, a cocina a fuego lento y a abuelas que saben lo que hacen. Aquí tienes la receta con todo lujo de detalles.

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Cómo hacerlo

Lee todos los pasos antes de empezar. Así tendrás claros los tiempos y el punto crítico de cada fase.

  1. La noche anterior, deja las judías blancas en remojo en agua fría. Esto las ablandará y hará que se cocinen mejor.

  2. Al día siguiente, escúrrelas y ponlas en una olla grande con agua limpia.

  3. Añade las 3 hojas de laurel, 1 cebolla pelada y entera y los 2 tomates enteros.

  4. Cuece todo a fuego lento durante 1 hora, removiendo de vez en cuando y "asustando" las judías (añadiendo un chorrito de agua fría cuando rompan a hervir para que no se despellejen).

  5. Mientras las habichuelas se cuecen, en otra cazuela, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.

  6. Pica la media cebolla restante y sofríela hasta que esté doradita.

  7. Añade la perdiz entera y márcala bien por todos lados hasta que coja color.

  8. Espolvorea con el pimentón y una pizca de pimienta negra molida. Remueve rápido para que el pimentón no se queme.

  9. Añade la perdiz y su sofrito a la olla de las habichuelas.

  10. Cocina todo junto a fuego lento durante 1 hora más, para que los sabores se mezclen y la carne se vuelva melosa.

  11. Saca la cebolla cocida, los tomates y una pechuga de la perdiz. Tritúralo todo bien y devuélvelo a la olla. Esto hará que el caldo quede más trabado y con más sabor. ¡Puro manjar!

  12. Deja reposar el guiso de un día para otro. Esto es clave para que todos los sabores se asienten y quede espectacular.

Si hay un guiso con carácter y sabor de antaño, es este. Un plato que huele a tradición, a cocina a fuego lento y a abuelas que saben lo que hacen. Aquí tienes la receta con todo lujo de detalles.

Consejos para que te salga de escándalo

Si te gusta más espeso, machaca unas pocas judías antes de servir.
El toque final: un chorrito de aceite de oliva crudo al servir y una gindilla.
Para un extra de sabor, puedes añadir un hueso de jamón durante la cocción o una pastilla de Avecrem.

💡 Maridaje: Un buen vino tinto, como un Senda 66 Bobal de bodegas la Candelaria de Casas de los Pinos, le irá de perlas a este guiso.

¡Ahora sí, ponte el delantal y a disfrutar cocinando como los de antes! Si te animas a hacer esta receta, dime qué tal te ha salido. 😋

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