Receta

Pasta de Arroz salteada al estilo asiático

Aquí tienes una pasta de arroz salteada con verduras, huevo y una salsa brutal que mezcla dulzor, acidez, umami y picante crujiente.

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Pasta de Arroz salteada al estilo asiático

Cómo hacerlo

Lee todos los pasos antes de empezar. Así tendrás claros los tiempos y el punto crítico de cada fase.

  1. Pon la pasta de arroz en un bol grande y cúbrela bien con agua fría. Déjala en remojo unas 12 a 16 horas. Este paso permite que la pasta se hidrate sin romperse al cocerla. Si andas con prisa, también puedes usar agua templada 1-2 horas antes, pero pierde parte del encanto.

  2. Cuando vayas a cocinarla, pon agua a hervir y añade la pasta escurrida. Cuécela solo 3-4 minutos (¡ojo! que pasa de perfecta a pasada en un suspiro). En cuanto esté al dente, escúrrela y pásala por agua muy fría o un bol con hielo para cortar la cocción. Déjala reposar bien escurrida.

  3. Mientras tanto, corta la zanahoria en juliana fina, la cebolla en tiras, pica el ajo y trocea un poco la lechuga. Casca el huevo en un bol pequeño, salpica con sal y tenlo a mano.

  4. En un cuenco, mezcla bien todos los ingredientes de la salsa: soja, vinagre de arroz, aceite de sésamo, salsa de chile crujiente y semillas de sésamo. Reserva.

  5. Pon el wok o sartén grande a fuego fuerte. Añade el aceite. Primero la zanahoria y cebolla (2-3 minutos), luego el ajo (unos segundos), después el huevo batido (remueve como si fuera un revuelto rápido) y finalmente la lechuga (que solo se ablande un poco, sin pasarse).

  6. Incorpora la pasta escurrida al wok y saltea todo junto 1-2 minutos más. Añade la salsa por encima y remueve bien para que todo se impregne. Fuego fuerte, sin miedo. Busca ese toquecito ligeramente tostado de algunas zonas.

Una receta callejera con alma, fusión de técnica oriental y sazón casera. Ideal para los amantes del salteado rápido, del “no tires ná” y del “esto entra solo”. Aquí tienes una pasta de arroz salteada con verduras, huevo y una salsa brutal que mezcla dulzor, acidez, umami y picante crujiente. Perfecta para aprovechar restos de verduras o marcarte un platazo con lo que tengas en la nevera.

Consejos de cocinillas sabio

  • No te pases con el fuego al añadir la salsa: queremos sabor, no que se nos queme el sésamo ni el ajo.
  • La lechuga salteada da un punto fresco y crujiente que sorprende. Pruébala aunque suene raro.
  • Si te sobra, al día siguiente en frío también está que quita el sentío.

Variantes que puedes probar

  • Añadir tiras de pollo marinado, langostinos o tofu.
  • Cambiar la verdura por lo que tengas: col china, brotes, calabacín, pimiento...
  • Usar fideos de arroz más finos o incluso soba o udon si no tienes de arroz.

Maridaje recomendado

Un té verde frío estilo japonés (genmaicha o sencha) para una opción ligera o una cerveza tipo lager o pale ale para refrescar el picante. También le va genial un vino blanco seco con acidez como un riesling.

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